Ella y Él se dieron la oportunidad de compartir y en el camino se hace más fortalecida la unión, por la capacidad de escucha, de confianza, de libertad y de soporte.
Con dialogo y con gran esperanza, dan un paso más de avance y consideran que llegó el momento de la Unión, que seguramente van a tener momentos que se deben superar por las diferencias en edad y por sus temperamentos, pero con ahincó se tendrán momentos lindos que se valoraran.
En ese “llegó el momento de la Unión “, seguramente se fortalecerá la lealtad incondicional como lo manifestó Rut 1, 16-17: “No insistas en que te abandone y me vuelva, porque yo iré adonde tú vayas y donde habites, habitaré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí seré sepultada. Que el Señor me castigue severamente, si es que la muerte me separa de ti”