Relato 70. La palabra de autorización

Relato 70. La palabra de autorización

Y ella record, con una sonrisa, que en un tiempo no muy lejano la palabra de autorización de alguien tenía un valor incalculable, no se exigía nada especial, solo una comunicación escrita que expresará a quien se autorizaba.

Ella tenía 12 años y era enviada por su Padre a las Oficina del Banco Agrario; al llegar al sitio, manifestaba: “PAPI mando esto” y entregaba la carta; la misiva era la autorización para realizar retiro del poco dinero que tenía en la cuenta de ahorro. Los funcionarios del Banco, solo leían la comunicación, sonreían y entregaban el dinero.

Hoy aunque recuerda con cariño este hecho, también se preguntaba si, su padre lo hacia porque le daba pena ir directamente al Banco a sacar tan poquito dinero, pero que indiscutiblemente si se necesitaba el mismo.

Que tiempos aquellos, en donde la palabra escrita era de relevancia.

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